Museos con mucho sabor, restaurantes con mucho arte

Arte en las paredes y arte en la mesa; hablamos de museos con mucho sabor, de restaurantes con mucho arte. Muchos de los grandes museos españoles albergan magníficos restaurantes. Creatividad a uno y otro lado, el restaurante (creativo) es ya un básico de todo buen museo que se precie. Estos son algunos ejemplos.

Vivaldi, Museo de Arte Contemporáneo de León
El restaurante ofrece un menú de mercado, pero también existe la opción de carta, donde la carne tiene el mayor protagonismo. En la planta baja del museo se encuentra Cidón, bajo la misma batuta que Vivaldi, donde la oferta es más sencilla.

Nerua, Museo Guggengheim de Bilbao
Un anexo al edificio proyectado por Frank Gehry acoge este pequeño restaurante, de apenas seis mesas, en el que Joseán Martínez Alija presenta una cocina de vanguardia. Mucha verdura y juego con las texturas y los potentes caldos.

D’Miranda, Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer de Avilés
El cocinero Koldo Miranda presenta una cocina donde técnica y tradición van de la mano. Nueve platos de su menú degustación repasan el entorno asturiano.

Ars Natura, Centro de Interpretación Ambiental de Cuenca
Manuel de la Osa es famoso por la vanguardia manchega de su restaurante Las Rejas (Las Pedroñeras). Ahora, dirige también este local. Gastronomía de vanguardia y hasta cinco cartas diferentes.

Domus, Museo Domus Casa del Hombre de A Coruña
Más de 30 años de trabajo en restauración avalan este restaurante porque Ana Gago y Eduardo Pardo dejaron Casa Pardo para abrirlo. Vistas panorámicas sobre las playas de Orzán y Riazor y Galicia en la carta.

Arriaga, Centro Cultural Memoria de Andalucía de Granada
El vasco Álvaro Arriaga lleva la tradición de los pintxos hasta Granada con su degustación. Todo con vistas a la Vega Granadina, Sierra Elvira y Sierra Nevada.

La Sucursal, Instituto Valenciano de Arte Moderno
Jorge de Andrés trabaja con una degustación con mucho mar y un exquisito diseño del emplatado. En su menú, de lo más ligero, hay espumas, gelatinas y muy buen producto.

Arbolagaña, Museo de Bellas Artes de Bilbao
Destacan el servicio y el buen hacer de Aitor Besabe, que mima los pescados, además de su surtida carta de vinos. El cocinero también pertenece a la asociación gastronómica Slow Food.

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